El brasileño Thiago Alves, único Top 100 que quedaba vivo en el torneo, será el rival de Karol Beck en la final de los XVIII Internacionales de Andalucía en Pista Rápida (ATP Challenger, 100.000$ en premios) después de ganar al suizo Stephane Bohli por 6-4 y 7-6 (2).
Thiago Alves neutralizó, desde el inicio, el gran peligro de Bohli, su potente saque, y con ello, resolvió medio partido. El brasileño demostró por qué es el mejor restador presente en el torneo y, si ya salvó el partido de su debut ante George Bastl gracias a esta virtud, aún le fue más útil frente al ‘cañonero’ suizo, al que no le dio apenas opciones.
La primera manga tuvo la historia que Alves le quiso dar. Muy pronto le demostró que, con sus armas, pocas opciones iba a tener Bohli de hacerle frente. Le rompió el saque en el primer juego y volvió a rompérselo en el quinto con suma comodidad. El de Florianopolis dominaba desde el fondo de la pista y, con sus piernas descansadas después de no haberse desgastado en demasía el día anterior, controlaba los intercambios y mandaba en la pista. Bohli aún tuvo arrestos para recortar distancias, pero Alves cerró el set con la misma calma y seguridad que había mostrado durante todo el torneo.
En el inicio de la segunda manga todo hacía indicar que el partido ofrecería poco más de sí. El brasileño mantuvo el ritmo y volvió a romper en el tercer juego. Pero, esta vez, Bohli no le dio opción al despegue, arriesgó, presionó con devoluciones a las líneas y recuperó el saque perdido. Con la iniciativa ‘cortada’, el brasileño siguió a lo suyo, a apuntarse cómodamente sus saques e intentar una nueva ruptura, algo que estuvo a un paso de lograr en el séptimo juego, cuando Bohli, esta vez sí, salvó dos bolas de ‘break’ gracias a dos certeros primeros saques. El set parecía abocado al ‘tie break’ y en éste, Thiago Alves volvió a sacar lo mejor de su repertorio y no le dio a su rival ninguna opción de recuperarse.
En la otra semifinal, Karol Beck ganó al suizo Marco Chiudinelli en el partido más largo de la historia del torneo. El tenista eslovaco necesitó de tres horas y dos minutos para doblegar al helvético por 7-6 (8), 6-7 (6) y 6-4.
El choque fue tan igualado como señala el marcador, pero, a la vez, tan desequilibrado como señalan las estadísticas. Y ahí, el servicio de Chiudinelli resultó clave. El suizo logró salvar 11 de los 14 puntos de ruptura de que dispuso su rival y, con ello, alargó el partido hasta la ‘eternidad’. Beck mandaba desde el fondo, lideraba los intercambios desde el centro de la pista y su rival le devolvía cañonazos que nivelaban el liderazgo que ejercía en la pista su rival. Mientras las fuerzas aguantaban, Chiudinelli mantenía a raya al eslovaco; cuando estas fallaron, la balanza se decantó para el jugador del Este, aunque la lucha encomiable de su rival le dio opciones hasta el último punto.
El primer set tuvo una historia fácil. Lo ganó el que más lo mereció, pero pudo hacerlo cualquiera de los dos. A priori, Chiudinelli partía con ventaja por el poder desplegado hasta ahora con su potente servicio, pero sólo metió poco más del 50% de primeros, este poder se diluyó y fue Karol Beck el que contó con hasta siete bolas de ruptura, que el suizo neutralizó. Al final se llegó al ‘tie break’, en el que, casualmente, Chiudinelli tuvo tres bolas de set, una con su saque, y que su rival se acabó apuntando por 10-8.
La segunda manga fue más movida e igualada. Primero, Beck parecía tener encarrilado el encuentro con 3-2 y saque a favor; Chiudinelli reaccionó y le dio la vuelta hasta poner el 5-3 y servicio para cerrar el set, epro su rival volvió a igualar la contienda y forzar el ‘tie break’.
Ahí se vivió el mismo vaivén del propio set y Beck contó con una bola para cerrar la primera semifinal. Pero, con segundo saque de Chiudinelli, el punto acabó en un largo peloteo y un revés cruzado a la línea del suizo que igualaba el desempate. Después fallaría Beck y abocaría el duelo a una tercera manga. Y ya se llevaban dos horas y 5 minutos de partido.
El tercer set fue más de lo mismo. Chiudinelli, más cansado, aumentó su porcentaje de primeros a costa de buscar la seguridad del punto y eso se tradujo en otra manga eterna, en la que Beck volvió a contar de salida con dos puntos de ‘break’, que el suizo resolvió de nuevo, en la que el eslovaco se apuntó con solvencia su saque y en la que no desaprovechó la nueva oportunidad que su tenis le brindó.
Resultado de las semifinales:
Thiago Alves (BRA)-Stephane Bohli (SUI) 6-4 y 7-6 (2)
Karol Beck (SVK)-Marco Chiudinelli (SUI) 7-6 (8), 6-7 (6) y 6-4
