
Un partido más y otro partido plano de los cordobesistas, que cometieron demasiados pecados como para alzarse con el triunfo. El encuentro fue anodino y sin la suficiente intensidad, por parte local. Nuevamente, fracasó el principio defensivo de puerta a cero.
ASÍ EMPEZÓ EL CÓRDOBA
El Córdoba fue un equipo, durante los primeros 45 minutos, poco equilibrado, con un 1-4-1-4-1 que volvió a evidenciar carencias más que notorias. Los locales no llevaron la iniciativa mediante el balón ni anularon las líneas de pase del rival mediante el achique.
Alberto, 6: No pudo hacer nada en los goles. A su favor, hay que decir que realizó un par de paradas muy importantes.
Seoane, 4: Pacheco le formó un lío en la primera parte y Miguel García, uno más grande en la segunda. No recibió ayudas en todo el partido.
Armando, 6: Mejoró actuaciones anteriores. Muy concentrado y con una gran actitud. Evitó un gol en la misma raya.
Alberto Aguilar, 6: Se está acoplando bien a su posición de marcador. Seguro en el juego aéreo.
Fuentes, 6: Como siempre, en su línea de regularidad atrás. Además, llegó por su banda y generó superioridad numérica.
López Garai, 6: En su línea de regularidad. Se asomó ocasionalmente a la zona de finalización.
Abel, 4: No puede jugar de cuña ofensiva. No es rápido, no desborda y, por tanto, no da el perfil para esa posición.
Caballero, 6: La calidad que tiene no se le puede negar. Fue el que llevó la manija de su equipo. Jugó con mucha fluidez, pero sin continuidad.
Fede Vico, 6: Suyo fue el espléndido centro del primer gol del Córdoba. Jugó en ambas bandas y con mucho desequilibro, buscando siempre el desborde y la aventura.
López Silva, 5: Actuó por ambas bandas, aunque lo hizo mejor por dentro.
Xisco, 7: El mejor. Vino para hacer gol y lo está cumpliendo. Siempre está en el sitio oportuno y marca diferencias.

ASÍ TERMINÓ EL CÓRDOBA
En nada varió el sistema de Esnáider tras el descanso. El técnico refrescó los laterales, hombre por hombre, y metió a Pedro en lugar de Fede Vico. No supo contener las acometidas del rival y, finalmente, terminó por encajar el gol de un empate que supo a muy poco.
CAMBIOS
Dubarbier, 6: Salió por Fuentes y le dio profundidad a la banda izquierda, pero es cierto que eso ocurrió cuando el Huesca se había echado arriba y había dejado una autopista por las orillas.
Cristian, 4: Estampita por estampita. Un cambio sólo entendible en caso de que Seoane estuviese lesionado.
Pedro, 5: Jugó muy poco y tuvo dos ocasiones, una de ellas, clarísima, que no supo aprovechar.
EL ENTRENADOR
Esnáider, 4: Se está suicidando deportivamente. Reincide al apostar por sistemas que ya han fracasado. Durante la temporada ha podido comprobarse que únicamente el 1-4-4-1-1, con López Garai y Caballero en la sala de máquinas, ha dado verdadero resultado al Córdoba. Cada vez tiene menos crédito.