Sevilla: Pablo Agudo corta una oreja en la de Torrestrella

11 de abril de 2018 | Toros | patiodecuadrillas.com

Javier Jiménez y Lama de Góngora se fueron de vacío

Pablo Aguado ha sido el más destacado en la terna de jóvenes espadas sevillanos que ha abierto el ciclo continuados de festejos de la Feria de Abril 2018. Hizo dos buenas faenas y fue premiado con una oreja del sexto toro, aunque pudo haber sumado algún trofeo más de no fallar con el acero en el primero de su lote. Javier Jiménez y Lama de Góngora se fueron de vacío sin tener demasiada colaboración en sus lotes.

Se lidiaron toros de Torrestrella, bien presentados y de juego variado, destacando tercero y sexto.

Javier Jiménez, silencio tras aviso y silencio tras aviso.
Lama de Góngora, ovación y palmas.
Pablo Aguado, ovación y oreja.

José Chacón saludó en banderillas. Picó bien José María Expósito al segundo.

En un bonito gesto, Javier Jiménez brindó el primero de la tarde a su compañero Pablo Aguado, que recientemente ha perdido a su padre. En la primera fase de la faena cuidó a un toro con muy poca fuerza. A pesar de esos cuidados, le faltó toro a este primer sevillano del cartel, que se esforzó por sacar partido del de Torrestrella y estuvo por encima. Mató de pinchazo y estocada.

Jiménez estuvo templado de capa en el cuarto, manejando con soltura el engaño en el recibo, aunque fue desarmado al final. Brindó a Jose Luis Peralta y se encontró con una embestida viva y nada fácil. Lo intentó primero con la izquierda, resultando el toro áspero por ahí. Cuando cogió la derecha sometió más, pero la faena no pudo remontar. Mató de pinchazo y estocada y fue silenciado.

Lama de Góngora recibió al segundo con lances animosos cerrados con buena media. El toro hizo una buena pelea en varas y el sevillano ligó dos buenas series con la derecha que hicieron sonar la música. En la tercera el animal se vino a menos y probó con la zurda, bajando la intensidad. Volvió a la derecha pero la faena ya estaba hecha. Mató de dos pinchazos y estocada y fue ovacionado.

Dispuesto estuvo Lama de Góngora ante el quinto, un burraco que no se entregó y que no fue materia apta para el triunfo. Sacó muletazos de mérito y se esforzó pero no pudo componer una faena lucida por la sosa condición del enemigo. Mató de buena estocada.

Pablo Aguado caldeó el ambiente en los primeros momentos de la faena al tercero, templando bien al de Torrestrella en dos series diestras a pesar de que al animal le costaba humillar. Cambió a la zurda y logró naturales largos a base de tragar y consentir al toro en dos series que llegaron al tendido. Firmó un buen remate de faena con un bonito toreo a pies juntos citando de frente, lo de más estética de su buena actuación. Malogró con la espada una faena que era de oreja.

Aguado brindó el sexto a Curro Romero y firmó un precioso comienzo de faena por doblones y dejó una primera serie ligada y templada que centró la atención de la plaza. Sonó la música. Siguió toreando con compostura y buen trazo por los dos pitones al toro que mejor se comportó de la corrida de Torrestrella. Fue una faena con momentos de calidad y toreo con aroma que despertó al público y creó ambiente de triunfo. El pinchazo previo a una buena estocada no fue impedimento para que el público reclamara con mucha fuerza la oreja, que el presidente concedió.