
A nadie escapa que la situación económica en los clubes deportivos es una de las mayores preocupaciones de sus dirigentes a la hora de planificar una nueva temporada, que en algunos casos se agrava con las deudas de la campaña anterior como ocurre con el Bujalance Calderería Manzano que tiene atrasadas dos mensualidades a sus jugadores, motivo por el que su presidente Pepito anda cada día trabajando en busca de inyecciones económicas de cualquier índole y por pequeña que sea.
Por ese motivo el pasado fin de semana se celebró en Bujalance, por segundo año consecutivo, el concurso de la “cagá de la vaca” que más o menos consiste en efectuar unas marcas en el suelo, en las cuales se hacen apuestas, se suelta una vaca y en la marca donde haga la defecación, quien haya apostado por ella, tendrá un premio en metálico. Este acto se realiza en beneficio del club de fútbol sala de la localidad y en el que tuvo lugar el pasado fin de semana en el parque de Jesús de la localidad del Alto Guadalquivir se recaudaron 4.000 euros, para las arcas del conjunto bujalanceño, que va a tratar de solventar con ese dinero algunas de las deudas contraídas.