Resignado. No le quedaba otra a Rafael Berges, quien vio como su equipo caía derrotado en Alcorcón. El técnico califal analizaba el partido de forma crítica, ya que “lo de merecer o no merecer, después de 20 años en esto del fútbol, no sirve para nada. Lo que vale es ganar. Sabíamos que el inicio de partido iba a ser importante, sobre todo después de haber jugado una prórroga el miércoles. Comenzamos mal, descolocados, fuera de sitio y nos hicieron el primero. A partir de ahí siempre fuimos a remolque y así es difícil. Un error grave nos costó el segundo tanto y todo se complico. Es cierto que tuvimos ocasiones para empatar. Optamos por dar relevo a la gente de arriba, optando por Joselu y Rennella arriba, pero lo cierto es que los errores defensivos graves provocaron que siempre fuésemos por detrás”.
En relación a la lesión del capitán cordobesista, Gaspar Gálvez, Berges indicó que “se tuvo que retirar por un pinchazo en la parte de atrás. Habrá que esperar las pruebas para conocer el alcance exacto”.
Sebastián Dubarbier, autor del gol califal, se lamentaba del mal inicio, puesto que “nos costó el gol y eso condiciona mucho a esas alturas de partido, tan pronto. Al final tuvimos fuerzas para crear ocasiones y poder empatar. Solo estoy contento por eso, porque el resultado no es bueno”
Kiko Olivas, por su parte, tuvo en su testa el poder empatar el partido en la recta final de envite. Para el central cordobesista “no queda otra que pensar en el Girona porque hoy no fue nuestro día. Lo intentamos de todas maneras y creamos bastantes ocasiones de peligro, pero no pudo ser”.