Rafael Berges es un técnico que sabe adaptarse a los jugadores con los que cuenta en cada ocasión, y hacer jugar a su equipo según esos mimbres, eso no es óbice para que su dibujo preferido sea un 4-3-3, tal como ha dejado patente en sus dos últimas temporadas en el Pozoblanco y Córdoba B. Conociendo sus preferencias resultará más fácil conocer el tipo de jugadores que le falta por incorporar al equipo, y que independientemente de lo que diga el club, al final se presume que serán más de los cuatro que anunció Luna el pasado martes. Es simple cuestión aritmética, si no continuarán ocho jugadores de la plantilla de la temporada 2011-12, es complicado pensar que sólo se van a realizar cinco incorporaciones, salvo que los huecos se quieran rellenar con jugadores de la cantera en su totalidad, algo que parece difícil.
De ese dibujo 4-3-3, destacan los cuatro defensas, dos de los cuales, los laterales, se incorporan con facilidad al ataque cuando el equipo tiene el balón, en tanto que los centrales, el técnico blanquiverde los quiere con buen manejo de balón y rápidos, de ahí la importancia de volver a contar con Ximo, algo que parece cada vez más complicado.
Respecto a los tres centrocampistas, el del centro, labor que hacía Gálvez en el B, es más estático, guardandole las espaldas a los demás, más destructor y recuperador, pero a la vez el primero a la hora de empezar a crear el juego de ataque. A los costados, el medalla olímpica busca centrocampistas todo terreno, capaces de recuperar, pero al mismo tiempo con llegada al área contraria.
Por último, arriba juega con delanteros, si bien con características diferentes, en los extremos quiere hombres con capacidad de desborde por banda, con velocidad pero al mismo tiempo con valentía para encarar la portería adversaria. En el centro, Berges quiere un hombre de área, que genere espacios y finalice el trabajo de los demás, el año pasado ese hombre era Javi López y la próxima temporada se presume que será Joselu.