
Permítanme sentirme filósofo por un día para definir esta disciplina como aquella que sintetiza el pasado, para entender el presente y no equivocarse en el futuro. Esa es la única conclusión que debe extraer un Córdoba CF que se empeña, él solito, en complicarse ese bello sueño del ascenso. Cierto es que las diferencias entre unos y otros en esto del fútbol cada vez son más cortas, pero los 80 primeros minutos de los blanquiverdes dejaron mucho que desear, sobre todo en intensidad y en actitud defensiva. Así, hasta el menos ducho en estas lides te pone colorado, y no solo la indumentaria, sino la cara. De ahí que, a posteriori, el punto sea acogido como agua de mayo, ese mayo que condenará o elevará a los altares a un cuadro califal al que se le agota el margen de error. Primer match ball, salvado. El sábado, aguarda el Nàstic.
Atrevido, osado, sin miramientos. Se podrá tildar de muchas cosas a Paco Jémez pero de falta de valentía, no. Prolongando en el tiempo el planteamiento de hace pocos días en el Nuevo Arcángel, el técnico blanquiverde optó por retornar a la zaga de cuatro inquilinos, eso sí, con una clara vocación ofensiva. Los problemas estomacales de última hora relegaron a la suplencia a Sebastián Dubarbier, hecho que catapultó nuevamente a la titularidad a Juan Rafael Fuentes. Ello, junto con la vuelta al once de Carlos Arias –sustituto del lesioando Alberto García- y Patiño –recambio del sancionado Airam- novedades más significativas.
Luis César Sampedro, homólogo de Jémez en el banquillo alicantino, veía en el choque ante los cordobesistas una de las últimas esperanzas de mantener con vida a uno de los históricos del fútbol levantino. El ansiado ascenso alcanzado hace escasos meses de la mano de David Porras corría serio peligro. De ahí que El Collao –vetusto pero con aroma de fútbol- presentara una de las mejores entradas de la temporada. No fue suficiente. Maestro estaría bajo palos; Pina, Rojas, Aloisio y el excordobesista Jorge Morcillo, cuarteto defensivo; Fran Miranda y Xavi Molina, doble pivote, con Gato, Wellington Silva y Diego Jiménez por delante de ellos; Torres, única referencia ofensiva de los blanquiazules.
Los primeros 45 minutos fueron para olvidar. El pasotismo y dejadez de la primera media hora de juego es para reflexionar largo y tendido. El miedo a las alturas pareció sobrevolar sobre la cabeza de más de uno, dibujándose pasajes impropios de un equipo que pelea por el sueño del ascenso. No me vale que el Alcoyano se jugara la vida. El anhelo de luchar por retornar a la máxima categoría del fútbol nacional, objetivo más que justificado para dejarse la piel sobre El Collao.
Con esta guisa, lo más lógico fue lo que sucedió rozando el 20 de juego. Un error en el despeje de Miguel Ángel Tena en el círculo central –el castellonense golpeó al aire- propició una vertiginosa contra comandada por Wellington Silva. El brasileño, ante la indolencia de Gaspar y Fuentes, hizo el primer tanto de la noche tras adornarse con un par de amagos y quiebros.
Ahí no quedó todo, y como las desgracias nunca vienen solas, otro golito, este aún más sangrante. Un disparo lejano de Gato –sin aparente peligro- sorprendió a Carlos Arias, quien ante el bote del cuero no supo reaccionar. Tanto, sin duda, en el que pudo influir la inactividad del boliviano. La cara del guardameta blanquiverde era todo un poema.
Jémez, incrédulo ante la pésima imagen ofrecida, no tardó en reaccionar, dando entrada a Fernández por el capitán Gaspar Gálvez. ¿Cabeza de turco o problemas físicos? La cara en el banco del central lo dice todo. Saquen ustedes conclusiones. Sea por el cambio o no, el Córdoba CF mejoró. No es que hiciera gran cosa. Simplemente, lo tenía fácil. Era imposible hacerlo peor que en los 30 minutos anteriores. Incluso, se metió en el duelo de lleno. Un centro de Fuentes –de los pocos que se salvaron de la quema- desde línea de fondo permitió a Borja García recortar distancias, anotando su decimoquinto tanto liguero de la temporada. El madrileño –pudo empatar el duelo poco después- posibilitó ver con algo más de optimismo un segundo tiempo con mucha tela que cortar.
Pese a lo que se pudiese pensar, los compases iniciales tras la reanudación no dejaron a un Córdoba CF volcado en ataque, todo lo contrario. Continuaba agazapado en torno a una zaga que cuajó un partido para olvidar. Mejor dicho, la actitud defensiva de todo el equipo fue para olvidar.
Así, si exceptuamos un chut con la zurda de Vico que se estrelló en el palo, las mejores ocasiones tuvieron color local. Un disparo de Wellington –toda una pesadilla en la noche levantina- que se estrelló en el palo, y un derechazo de David Torres que pasó rozando la cruceta de la meta de Arias, preludio del tanto de Jiménez. El “pelón” de los de Alcoy aprovechó una asistencia de Torres para sentenciar, aparentemente, el duelo. Grave error de Ximo Navarro, el cual se dejó robar la cartera por el ariete local, en una acción en la que lo idílico e idóneo hubiera sido pegar el patadón.
Pero este Córdoba CF es camaleónico, tanto para bien como para mal. La entrada de Pepe Díaz por un gris Ximo Navarro, última baza que le quedaba a Jémez en la manga. ¿Minutos meramente testimoniales? Todo lo contrario. El cuco –se le puede reprochar todo menos la casta- se echó el equipo a la espalda, asumiendo la responsabilidad de ejecutar la falta que le costó la expulsión a Pina, que por cierto, él mismo provocó. El de Almodóvar sorprendió a Maestro con un potente chut con la diestra. Diez minutos por delante, un gol de diferencia y superioridad numérica. La cosa no pintaba tan mal, al menos en lo que al luminoso se refiere.
Todo pareció desvanecerse con la rigurosa expulsión de Tena. El central blanquiverde –hoy de granate- soltó levemente el codo en una acción con Wellington. Los lamentos del brasileño, revolcándose como un niño con babero por el césped, condicionaron la decisión del gallego Amoedo Chas, que mandó a la caseta al castellonense. Tena, pues, se unió a López Silva en el capítulo de bajas para recibir al Nàstic. El onubense, tras una protesta en el segundo tiempo, vio una nueva cartulina amarilla, la cual le condenará a ver el partido ante los catalanes desde la grada.
Las fuerzas se igualaron, pero el Córdoba CF lo seguía intentando. ¿Por qué se habían perdido 80 minutos? ¿Por qué no se había jugado antes con la intensidad de la recta final de envite? Las ilusiones tardan mucho en construirse, pero muy poco en derrumbarse. Pero, sin duda, este Córdoba tiene algo. Un gran pase de Dubarbier tras otro gran movimiento de Díaz, permitió a éste último igualar la contienda al borde del minuto 90. Alegría y rabia contenida la del delantero cordobesista, autor de dos tantos -suma tres en el actual ejercicio- en la noche alcoyana. Pudo haber un cuarto tanto, pero el trencilla gallego hizo oídos sordos a las protestas de los jugadores cordobesistas tras unas manos de Morcillo a centro de López Silva. Hubiera sido rizar el rizo.
No hubo tiempo para más. Puntazo, sin duda, visto el desarrollo del envite, el cual debe ser analizado desde una doble vertiente. La primera, muy clara: si este equipo no está metido desde el pitido inicial es muy vulnerable, previsible y si me apuran, inocente. Otra, la positiva: aun haciendo un nefasto duelo, se ha salido indemne de la primera de las finales, sobre todo si tenemos en cuenta el duelo sabatino entre Hércules y Almería. Como en física, las inercias deben ser aprovechadas, por lo que quedémonos con la recta final del duelo y con ese acelerón sobre la bocina que sirvió, al menos, para rescatar un punto.
CD Alcoyano 3 - Córdoba CF 3
CD Alcoyano: Maestro, Pina, Rojas, Aloisio, Jorge Morcillo, Fran Miranda, Molina, Gato (Álvaro, m.83), Wellington Silva, Diego Jiménez (Devesa, m.78) y David Torres (Lozano, m.85).
Córdoba CF: Carlos Arias, Tena, Gaspar (Fernández, m.32), Ximo Navarro (Pepe Díaz, m.77), Fuentes, López Garai, López Silva, Fede Vico (Dubarbier, m.61), Borja García, Charles y Patiño.
Árbitro: Amoedo Chas (C. Gallego). Amonestó a los blanquiverdes Fuentes y López Silva, así como a los blanquiazules Pina y Diego Jiménez. Expulsó, con roja directa, a Pina (m.77) y Tena (m.80)
Goles: 1-0 Wellington Silva (m.19) 2-0 Gato (m.24) 2-1 Borja García (m.36) 3-1 Diego Jiménez (m.74) 3-2 Pepe Díaz (m.79) 3-3 Pepe Díaz (m.88)
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 37ª jornada -36ª en disputarse- de la Liga Adelante disputado en El Collao ante 3.000 espectadores, aproximadamente. Antes de comenzar el encuentro se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del padre de Fernando Maestro, meta del CD Alcoyano.