
Sin gol no hay paraíso. Así de claro. Pese a casi bordar el fútbol en una primera mitad más que aceptable, el Córdoba CF murió presa de sus propios errores. La falta de tino, esa que arrastra desde hace tres jornadas, está frenando las aspiraciones de un equipo que, pese a todo, tiene todo el crédito del mundo. Quizá la pólvora se haya mojado en el peor de los momentos, pero tiempo al tiempo. Los 24 puntos que restan por delante, unido a un calendario, a priori, benévolo, deben hacer resurgir a una afición, que pese a todo, habrá sentido la misma impotencia que servidor. Sensaciones antagónicas, de incredulidad, de haber podido llevarse un botín que estuvo cerca. Nunca con tan poco los alfareros consiguieron tanto. Cosas del fútbol.
Pese a que la situación era casi privilegiada, los últimos resultados obtenidos parecieron no encandilar a Paco Jémez, el cual varió más de lo habitual su once tipo de la temporada. Lo más significativo del mismo fue la inclusión en la medular de Alberto Aguilar, el cual acompañó en labores de creación a Aritz López Garai. Músculo por toque, debió pensar el técnico blanquiverde, quien también sorprendió con la presencia de Sebastián Dubarbier en el lateral zurdo. El argentino dio descanso a Fuentes en una retaguardia que se completó –amén de Fernández y Gaspar- con David Prieto, sustituto del sancionado Ximo Navarro. Arriba, retornaba la sociedad Charles-Airam. Éste último, dicho sea de paso, ya sabía lo que era marcar en Santo Domingo en el presente ejercicio, pues lo hizo vistiendo la casaca del Villarreal B. Aguardarían su oportunidad desde el banquillo Javi Hervás, Fuentes, Pepe Díaz, Fede Vico, Carlos Arias, Patiño y Tena. Aroma cordobés, sin duda, en el banco.
Juan Antonio Albacete Anquela –técnico con pasado blanquiverde- volvería a apostar por el once tipo que tan buen resultado está cuajando en este último tramo liguero, aspecto que ha encaramado a los alfareros a la zona noble de la tabla clasificatoria. A su solidez en Santo Domingo se está uniendo una gran efectividad fuera de casa, hecho que quedó refrendado el pasado domingo con una cómoda victoria en el Nou Estadi de Tarragona. Manu Herrera estaría en portería; Nagore, Babin, el excordobesista Agus y Ángel Sánchez, cuarteto defensivo; Rubén Sanz y Abraham, dupla en la zona de creación, con Fernando Sales y Paco Montañés en bandas; Borja y Quini, pareja atacante de los amarillos.
Los compases iniciales de envite fueron más que prometedores. Un testarazo de Gaspar a la salida de un corner y varias internadas de López Silva por banda izquierda hicieron temer lo mejor cuando tan solo se llevaban cinco minutos de juego. Todo ello fue refrendado por Borja García tres minutos después. El madrileño, tras una gran jugada de Dubarbier y Charles, se hartó de balón, ajustando en exceso al palo su potente chut con la diestra.
Aún errando esta clara ocasión, las sensaciones eran mas que positivas. Prueba de ello, los cuatro saques de esquina a favor de los califales -7 al término del primer tiempo- en los primeros 20 minutos de partido. Únicamente un borrón: la amarilla de Gaspar Gálvez con todo un mundo por delante. Gran trabajo de todas las líneas, con una presión asfixiante que maniataba a los de Anquela, impotentes ante la superioridad cordobesista.
El reloj avanzaba y las ocasiones del Córdoba CF seguían generándose. López Silva, en una vertiginosa contra, y Alberto Aguilar, a la salida de un corner, volvieron a toparse con un inspiradísimo Manu Herrera. Magna la actuación del meta alfarero, el mejor de su equipo a lo largo de este primer acto.
Pese a la buena imagen ofrecida, si algo quedó claro sobre el césped de Santo domingo fue que el mínimo error te podía condenar al más ínfimo de los infiernos. Un fallo de marca en la salida de la zaga califal dejó solo ante Alberto García a Oriol Riera. El exdelantero cordobesista –sustituyó a la media hora al lesionado Quini- engatilló un potente derechazo que repelió, a duras penas, su paisano. Casi a renglón seguido fue Paco Montañés el que avisó. Su chut desde la frontal fue desviado a saque de esquina por Alberto.
Los intentos por romper la igualada en estos primeros 45 minutos fueron en balde. El gol, como quedó comprobado, se cotiza caro en esta Liga Adelante. No quedaba otra que agachar la cabeza y seguir trabajando, tal y como se hizo en esta primera mitad. Para la segunda, un invitado de excepción, el viento, el cual soplaría en contra de los intereses cordobesistas.
Mucho más atascado fue el inicio del segundo periodo. El aire en contra y el tímido despertar de los de Anquela dificultaron la fluidez del juego blanquiverde. Todo se complicó aún más con el tanto en contra. No podía llegar de otra manera: a balón parado. Un error en la marca permitió a Nagore cabecear a placer desde la misma frontal del área pequeña. Golpe duro. Al margen de merecimientos, en esto del fútbol la efectividad manda.
El tanto, pese a hacer pupa, reactivó algo el ataque cordobesista. Así llegaron las ocasiones de Airam Cabrera y Sebastián Dubarbier. Pese a que el disparo de este último se fue a las nubes, el trabajo del argentino lo convirtió, de largo, en el mejor de los blanquiverdes en Santo Domingo. Este arreón solo fue un espejismo, ya que otro error defensivo –Fernández se durmió en la salida- provocó que Montañés, en posición legal, sentenciara el duelo. El centrocampista alfarero –en estado de gracia- se deshizo de Alberto García en el mano a mano, poniendo una distancia en el luminoso insalvable para los de Jémez. Los cambios a la desesperada del técnico califal –Patiño, Fede y Pepe Díaz- no pudieron evitar lo que es un secreto a voces: la falta de gol. Tercer encuentro consecutivo sin perforar la meta rival, si bien, como optimista de pro, habrá que quedarse con ese primer acto vertical y lleno de ocasiones nítidas. Eso sí, sin gol no hay paraíso, sobre todo si se quiere afianzar esa zona noble.
El gol average particular con la UD Almería saca de posiciones de play off de ascenso a los cordobesistas, los cuales tendrán que mejorar mucho para sobrepasar en este apartado a la AD Alcorcón, cuyo cómputo general de goles es mucho mejor que el del Córdoba CF. La próxima semana, rival propicio, a priori, para truncar la racha negativa, el Guadalajara.
AD Alcorcón 2 - Córdoba CF 0
AD Alcorcón: Manu Herrera, Nagore, Babin, Agus, Ángel Sánchez, Sales (Saúl, m.68), Rubén Sanz, Abraham, Montañés, Borja (Rueda, m.78) y Quini (Oriol Riera, m.30)
Córdoba CF: Alberto García, Fernández, Gaspar (Patiño, m.73), David Prieto, Dubarbier, Borja García (Fede Vico, m.78), López Garai, Alberto Aguilar, López Silva, Charles y Airam Cabrera (Pepe Díaz, m.83).
Árbitro: Piñeiro Crespo (C. Asturiano). Amonestó a los blanquiverdes Gaspar, Alberto Aguilar y Dubarbier, así como a los amarillos Agus
Goles: 1-0 Nagore (m.57) 2-0 Montañés (m.72)
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 35ª jornada -34ª en disputarse- de la Liga Adelante disputado en Santo Domingo ante 3.000 espectadores, aproximadamente.