
El equipo apura sus útlimas horas en Costa Ballena, este viernes realizaron las tres sesiones de entrenamiento, último día de trabajo pleno en tierras gaditanas, ya que el sábado, tras la sesión matinal tocará montarse en el autobús y tomar destino hacia Córdoba, el trabajo está hecho.
En el último día en el Hotel Barceló el protagonista fue el balón que acaparó dos de las tres sesiones de trabajo, en la primera de ellas, tras unos ejercicios de calentamiento, se trató de disputar unos partidillos entre tres equipos dispuestos por el cuadro técnico, y tras la segunda sesión en el gimnasio, por la tarde Lucas Alcaraz siguió insistiendo en los conceptos que quiere inculcar a toda su plantilla, los del año pasado tienen ventaja en este sentido.
A la hora de partir, la sensación es de que la concentración ha sido más aburrida que años anteriores, algo que puede sonar a risa a aquellos que pasaron en los noventa por Cabeza de Manzaneda, de hecho la causa no ha sido que el cuadro técnico haya fracasado en el trabajo planificado, sino porque no se han visto caras nuevas en los seis días que ha durado la convención, algo que no tiene muy contento a Alcaraz, ni tan siquiera el presidente, que habitualmente siempre ha aparecido a ver a sus discípulos, se ha dado una vuelta por tierras gaditanas, su presencia se estuvo demorando hasta este viernes, si bien al final no compareció. La única animación la supuso Carlos Hita, que llegó a mediados de semana para conseguir la bendición de los jugadores del año pasado con la fórmula propuesta por el club para pagar el dinero que se les adeuda de la temporada 2009-10.
