Este miércoles, volvían al trabajo los hombres de Falete, sabedores que poco a poco, el Lucena va reencontrándose con su mejor versión. Esa que llevó a los celestes a sorprender a propios y extraños instalándose en lo más alto de la clasificación. De nuevo los de Falete vuelven a mostrarse intratables en casa, habiendo logrado vencer en sus dos últimas comparencias, y en el choque ante el Melilla, pese a que en ataque se echó en falta más frescura, en defensa se volvió a tener esa seguridad que se echaba en falta y como premio tuvo mantener la puerta a cero.
Otro aspecto que los lucentinos tienen que mejorar para reconciliarse consigo mismos, es volver a vencer a domicilio. Sin llegar a ser malos los resultados que ofrecen los cordobeses, que son el quinto mejor equipo como visitante, con un partido menos que Cádiz, Puertollano y Linense que le preceden. Y es que los lucentinos llevan sin traerse para casa los tres puntos desde comienzos del mes de noviembre, cuando derrotaban por 0-2 al Poli Ejido. Posteriormente empatarían cuatro veces consecutivas. A cero en Ceuta y en el Benito Villamarín y a uno en Écija y Cáceres. El último desplazamiento, en Almería, supuso la mayor derrota de la temporada fuera de casa, 2-0 y la segunda vez que los de Falete perdían.
Será en el Nuevo Vivero, donde los lucentinos vuelvan a intentar retornar a la senda de la victoria. Tradicionalmente, no se le ha dado mal Extremadura al Lucena jugando en Segunda B. Además de vencer esta temporada en Villanueva de la Serena y de empatar en Cáceres, en la campaña del debut en la categoría, los celestes no pagaron la novatada y sacaron un empate en su visita a Mérida. Así pues, los cordobeses no han perdido en tierras extremeñas en Segunda B, aunque si es una tierra de mal recuerdo en Tercera División, ya que en Zafra perdió un ascenso a la categoría de bronce y tampoco le fueron las cosas mejor en Don Benito en dos visitas.
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