Tras dos semanas de descanso competitivo por la festividad de la Semana Santa, se reanuda en este fin de semana la actividad en esta Primera Andaluza que afronta su tramo final y donde aún debe decidirse las dos plazas de ascenso y el consiguiente título de campeón y los otros dos equipos que acompañarán a Dos Hermanas y Arahal a la Regional Preferente.
Cinco partidos quedan, quince puntos en litigio y una multitud de equipos implicados en los dos frentes abiertos en la tabla clasificatoria. Y lógicamente el fútbol cordobés no está fuera de ninguna de estas dos luchas. Desgraciadamente mucho mayor protagonismo cara al descenso que ante un posible ascenso. Así que la fase decisiva de la competición la comienzan los nuestros con una jornada sumamente complicada y de un enorme riesgo. Eso sí con el aliciente del retorno de los duelos de rivalidad provincial, algo que se echaba de menos en las últimas semanas.
En este trigésimo capítulo liguero serán Montilla y Ciudad Jardín quienes crucen sus caminos en el coliseo vinícola (12 horas; López Sánchez de Granada) con la intención de alzarse con idéntico botin pero para metas diametralmente opuestas. Los locales persiguen la segunda plaza, o en su defecto la tercera que ocupan en la actualidad y que les permitiría la disputa de las eliminatorias de promoción y la posibilidad caso de vencerlas y dependiendo de las posibles plazas vacantes si las hubiera, poder dar el salto a la Tercera División. Sería un magnífico colofón para un equipo cuya única meta allá por el mes de agosto era la permanencia en la categoría. Precisamente ese es el objetivo de los visitantes, asegurarse la continuidad, al menos una temporada más, en esta Primera Andaluza y así dejar de ser ese equipo ascensor de las últimas campañas. Recuerden que hace tres años subió a esta categoría, para descender a la temporada siguiente y volver a subir en la pasada. Cuenta con la ventaja que le dan los siete puntos de margen sobre el último inquilino de la zona condenatoria que curiosamente es otro de los nuestros como el Peñarroya. Dicha renta aunque les permite cierto margen de maniobrabilidad no les otorga la definitiva tranquilidad, así que lo ideal sería sumar algún punto en este partido para así restar trascendencia al Ciudad Jardín-Peñarroya de la próxima semana, un derby con el descenso en juego.
La principal novedad en el cuadro de nuestra capital ha sido la ya sabida marcha de su técnico David Caballero que ha retornado a sus obligaciones profesionales en Puerto Rico donde dirige por segunda temporada consecutiva al Bayamón FC, por lo que ha quedado al frente del equipo Rafa Canales que había realizado labores de ayudante tanto con Caballero como antes con Emilio Díaz. Aunque no tenga la titulación necesaria, y por tanto habrá que pagar alguna sanción económica, la junta directiva cree que es la persona idónea para llevar las riendas del equipo en estas semanas. La llegada de un nuevo técnico supondría un nuevo esfuerzo económico y además no habría tiempo material para que plantilla y entrenador se compenetraran. Por lo que se ha optado por una política continuista.
El paréntesis competitivo ha servido para que todos los equipos recuperen a muchos de sus jugadores tocados, por lo que el capítulo de bajas se resume a los sancionados y poco más. Así en las filas vinícolas vuelven a la convocatoria Álex Gil, Ito, Wladi, Morientes y Luque, tan solo se pierde la cita Enma por acumulación de cinco amonestaciones mientras que en los capitalinos Fiñana sigue inhabilitado cautelarmente mientras no se resuelva el expediente abierto por el Comité de Competición tras el partido Ciudad Jardín-Castilleja. Xavi tampoco estará disponible al estar sancionado tras su expulsión en el campo del Cerro del Águila al igual que los lesionados Piñi y Ruiz. Javi Pérez por trabajo podría ser otra ausencia más en el equipo.
Pero la cita estelar de la jornada y donde va a estar centrada la atención de los aficionados cordobeses y sevillanos será en La Carlota. En el Estadio Municipal (18 horas; Ruiz Aguilera de Granada) quiere el Cabecense entonar de manera definitiva al alirón y lograr por consiguiente el ansiado retorno a la Tercera División. Para ello y para no depender de terceros resultados, necesita sumar los tres puntos en litigio. Y para lograr tal fin va a contar con la inestimable ayuda de sus aficionados ya que está prevista que unos doscientos incondicionales rojinegros realicen tanto en autobuses como en coches particulares, los 150 kilómetros que aproximadamente separan ambas poblaciones. Varias peñas están organizando el viaje a un módico precio de nueve euros. Pero cuidado que la empresa no va a resultar nada fácil ya que el cuadro carloteño también se juega mucho en el envite, ya que tiene pendiente todavía asegurar su continuidad en la categoría. Por el momento cuenta con una cómoda renta de nueve puntos sobre el peligro pero el objetivo es asegurarlo lo más pronto posible para evitarse agobios innecesarios de última hora. Además la fortaleza del municipal carloteño ha dado muestras papables a lo largo de la competición. Equipos como el Brenes, San Juan y Utrera cayeron derrotados en sus comparecencias. Toni León sabe de la dificultad del partido pero confía en los suyos y cree que “en partidos así no hace falta motivación”. Para ello cuenta con las bajas de Jesús y Óscar por motivos laborales y Paquito y Julito que siguen lesionados. La duda de Adrián deja a los departamentales con tan solo dieciséis jugadores seniors disponibles.
La designación del granadino Juan Manuel Ruiz Aguilera como juez de la contienda ha sorprendido aunque no es un desconocido para ambos contendientes ya que curiosamente este árbitro ya se ha cruzado en el camino de ellos en la presente temporada. A los carloteños los dirigió en la jornada quinta en la visita a Utrera saldada con derrota por tres goles a uno. Algo mejor le fue al Cabecense, ya que en la jornada doce les arbitró en su desplazamiento a Peñarroya siendo el empate a dos el resultado final.
El único equipo cordobés que actualmente ocupa plaza de descenso a Regional Preferente es el Peñarroya, que con una desventaja de seis puntos sobre su predecesor en la tabla clasificatoria, necesita algo parecido a un milagro para poder evitar la debacle. Y es que las cuentas están bien claras, ni ganando los cinco partidos que le restan tendrían asegurada la salvación. El principal escollo es que no dependen de si mismos, si no que necesitan que equipos como el San José, Ciudad Jardín, Paradas, Espeleño y Lora acumulen varias derrotas en esta fase final. Ciertamente el objetivo parece difícil, pero ya se sabe que mientras hay vida hay esperanza. El primer e ineludible paso lleva a imponerse en Casas Blancas (12 horas; Pulido Campos de Linares) al Castilleja. La entidad del rival, la calidad de sus efectivos y sus más que aceptables números foráneos quedan en un segundo plano. Aquí no hay más vuelta de hoja y los peñarriblenses deben vencer a su rival para seguir con vida en la competición. Cualquier otro resultado aceleraría notablemente el fatal desenlace. Para este partido José Antonio González Majón tiene la única baja de Chiqui que se encuentra en la fase final de su recuperación. Aún así debe tirar de algún jugador del conjunto juvenil.
Precisamente el Espeleño será quien ponga punto y final a la jornada con la disputa de su enfrentamiento casero ante La Barrera (18:30 horas; Fernández Rodríguez de Granada). Los locales que aún tienen pendiente ratificar su continuidad en la categoría querrán hacer olvidar su desastroso partido de San Juan de Aznalfarache donde encajaron media docena de goles, lo que pasa es que se miden a un rival nada fácil, que ha experimentado una notable metamorfosis en esta segunda vuelta liguera. Y es que en pleno paréntesis navideño La Barrera ocupaba plaza de descenso, dcimoquinto lugar con tan solo 18 puntos en su casillero. Doce jornadas después el equipo de Mairena del Alcor ocupa una brillante séptima plaza con 47 puntos en su haber. En una hipotética clasificación de la segunda vuelta liguera serían los líderes destacados igualados con el Cabecense. Una sola derrota en sus últimos catorce partidos avalan la peligrosidad de este equipo. Pese a ello en Espiel confían en sus posibilidades y en el apoyo de su afición. Y eso que en casa sobre todo en esta segunda vuelta tienen unas estadísticas muy contradictorias, ya que después de seis comparecencias, no han perdido en ninguna de ellas aunque por el contrario tan solo ha vencido en una. El empate parece abonado al Municipal de Espiel en esta fase de la competición. La novedad en el bando local es el retorno de Mario tras superar su fractura de tobillo. Marín cuyo regreso también está próximo, se queda como única baja.