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El 'Fantasma' sienta cátedra

11 de septiembre de 2017 | Liga 1,2,3 | Toni Cruz

Daniel Onega expone su cariño por el club cordobesista a los medios. Cuenta que "el buen jugador jugó hace cien años, juega ahora y jugará dentro de cincuenta"

La prensa cordobesa acudió a la llamada del club y de los veteranos para recibir como se merece a Daniel Onega. El “fantasma”, a sus 69 años, aún tiene un gratísimo recuerdo de la que fuera su ciudad de adopción cuando llegó procedente de River en 1974: “me trataron muy bien aquí. Este viaje lo tenía pendiente y es una gran alegría que estén ustedes acá. Vamos a hablar de fútbol. Del Córdoba. Estoy al tanto del Córdoba, de los resultados ,aunque no pueda seguirlo por televisión. Fue frustrante el descenso después de lo que costó subir, pero el fútbol es esto. No esperaba esto”

Para muchos, Onega fue el mejor jugador de la historia del club: “lo he escuchado. No soy la persona indicada para decir eso. Realmente no tuvimos la suerte del ascenso, pero me enorgullece que mucha gente pueda pensar de esa manera. Hace unos años recibí un recorte de Urbano, y Tito en la nota decía que yo había sido el mejor jugador que había tenido de compañero porque él me ha visto todos los días. Guardo ese recorte y lo tengo entre mis trofeos. Él había jugado con muy buenos jugadores y eso me llena de orgullo”

Confesó Onega que estuvo a punto de llegar antes a la Liga: “en su momento no había tantos medios como hoy, Zitro, Leafar… En el 66 el entrenador del Real Madrid Miguel Muñoz viajó a Buenos Aires y yo había terminado batiendo el récord goleador en la Copa Libertadores y Muñoz vino a mi casa para hablar con mi padre para fichar a mi hermano Armindo y a mí… pero España hizo un mal papel en Inglaterra en el Mundial y cerraron las puertas a los extranjeros ese año. En el 73 apareció Don Rafael Campanero allí y me llamaron. Al principio tenía dudas, porque en Argentina hay mucha diferencia entre Primera y Segunda y yo jugaba en River, probablemente el club más popular de mi país y jugaba también en la selección. Pero consulté con jugadores argentinos que me dijeron que en Italia y España es preferible jugar en un equipo que luche por subir a Primera que por uno que trate de no bajar a Segunda”.

Al argentino se le disiparon sus dudas nada más pisar la estación de trenes de la ciudad: “el día de mi llegada fue muy emocionante. No me habían visto jugar los cordobeses. Venía con algo de incógnita porque no sabía ni quién era el entrenador y cuando llegué había mucha gente en la estación. No fue bien el primer año, pero sí el segundo. Tuve la suerte de ser dirigido por muy buenos entrenadores como Vavá. Con él fue el equipo que mejor jugó el Córdoba”

A Onega todavía le duele no haber ascendido de blanquiverde, y busca motivos extradeportivos: “al equipo que ascendió, el Sevilla, le ganamos los dos partidos. Terminamos primeros a mitad de temporada y creo que hubo algo raro, porque el Sevilla era un club más importante y le interesaba más a la Federación que subieran ellos. Hubiera sido lindo jugar en Primera con el Córdoba”

Sobre la que fuera su hinchada, contó que “nunca me quejaré de la afición, porque fue muy respetuosa conmigo. Una de las alegrías que tuve acá fue cuando me eligieron capitán de este club. Es una honra importante. Lo fui también en River”.

Por cierto que Onega verá este domingo al Córdoba en El Arcángel, un estadio que no conoce desde su reconstrucción: “este viaje lo programé para coincidir con el Córdoba de local. Ojalá tengamos un buen resultado y muchos que habrán escuchado hablar y va a ser emocionante. Un estadio que no conozco, va a ser muy lindo”.

Onega encontró “a Córdoba muy cambiada, muy moderna. Me sorprendió lo poco que pude ver. Contento enormemente, me alegra que en los lugares en los que he estado mejore el fútbol y la gente”.

El centrocampista fue modesto al definirse, aunque sentó cátedra: “era un jugador más inteligente que habilidoso, con una buena pegada y no sé quién se puede parecer de los que ahora están jugando. Hoy se hace difícil jugar porque se presiona mucho y los espacios son menores. El buen jugador jugó hace cien años, juega ahora y jugará dentro de cincuenta. Lo físico lo puedes mejorar, lo técnico es mucho más difícil”.

Un último apunte. Le dijeron que Javi Lara es probablemente el jugador más parecido a él en la actual plantilla. Onega respondió preguntando: “¿juega en la misma posición que jugaba yo? ¿Es cordobés, de la cantera? Lo veremos el domingo, a ver si hace un gol de falta. Después del partido me preguntáis”.



Comentarios

juan
12-09-2017 13:51:59
Grande no enorme, un futbolista que hoy no tendria precio sus pases al pie, cada falta era gol, no h...