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Del liderato de 2ª perdido en 1945 al gol del 'balearico' Andone

20 de abril de 2017 | Liga 1,2,3 | Toni Cruz

Muchas batallas perdidas por los equipos del Córdoba en Palma. En las tres últimas visitas, tres bonitos recuerdos incluyendo el histórico pase a cuartos de Copa en 2002

El 7 de octubre de 1945 el Real Club Deportivo Córdoba visitó el flamante campo de Es Fortí –se inauguró en septiembre de ese mismo año y poco después sería bautizado como Lluís Sitjar- como líder de Segunda. El Mundo Deportivo del día siguiente catalogó el choque de lucha “dura e incierta” y apuntaba igualmente que la derrota (1-0, gol de Albella) y la pérdida del liderato (el Betis le ganó al entonces Santander a secas) no debían suponer “desdoro alguno” para ese Deportivo que había “mantenido enhiesto su pabellón de favorito al ascenso”. Era aquel el Deportivo Córdoba de Guillamón, Tinte, Moreno o Ayala entre otros (y dirigido por Bonet).

Aún como Deportivo, el Córdoba visitó varias veces más Palma con derrota en la 46-47 (2-0) y 47-48 (5-1, con el único gol visitante anotado por Muñoz y con Tinte expulsado). Ambos conjuntos bajaron a Tercera y sus caminos se separaron hasta 1960, de nuevo en Segunda. En un encuentro durísimo en pos del ascenso –fueron expulsados Forteza y Ricardo Costa- los bermellones se llevaron el triunfo merced a un tanto de Laguardia. Zamora –el hijo del mítico Ricardo Zamora- no pudo ser batido por los Homar, Paz y Onaindía.

El Mallorca subió y al año siguiente lo haría el Córdoba, así que se vieron un 11 de noviembre… y volvieron a ganar los baleares (2-0, goles de Pío y de País). Pero al final de temporada el Córdoba se mantuvo y el RCD bajó a Segunda. Y cuando regresaron a Primera y el conjunto blanquiverde viajó a Palma el triunfo se quedó otra vez en la tierra de las ensaimadas y la sobrasada (2-1, y eso que en el minuto 9 el árbitro Zariquiegui expulsó al uruguayo Héctor Núñez).

Por fin, después de seis derrotas seguidas, un equipo de Córdoba conquistó el Lluís Sitjar en 1970 merced a un gol en propia portería de Mariano. Dos años más tarde –después del penúltimo ascenso a Primera del Córdoba- el Mallorca volvió a ganar (2-0, tantos de Isidoro y Chango Díaz).

Pasaron unos años sin encontrarse ambos equipos hasta que en la 80-81, en Segunda B, los baleares arrasaran (5-0) y luego –ya con ambos en Segunda- en 81-82 se impusieran los mallorquinistas (3-0) y en la 82-83 volvieran a hacerlo (2-0). A la conclusión de esa temporada los baleares ascendieron mientras que los de El Arcángel iniciaron su caída libre que les terminó dando con los huesos en Tercera. Eso sí, aquella fue la última victoria local en los Mallorca-Córdoba.

Porque, a pesar de la diferencia de categoría y de peso en el fútbol español –el Mallorca era habitual por aquellos tiempos en Europa e incluso había ganado una Copa y llegado a la final de la última edición de la Recopa- el 19 de diciembre de 2001 el conjunto dirigido por Pepe Murcia fue capaz de hacer valer el 2-1 de la ida en El Arcángel para acceder a cuartos de Copa del Rey. Etoo adelantó a los locales en Son Moix, pero Álvaro Cámara puso las tablas y dejó a cuadros a los Leo Franco, Nadal, Soler, Marcos, Campano, Carlitos, Luque…

Pasaron doce años hasta que el Mallorca –que acababa de bajar por primera vez de la élite en 17 años- volviera a verse con el Córdoba. A aquel equipo lo dirigía Oltra y estaba diseñado para ascender, pero los de Villa se pusieron 0-2 pronto con tantos de Xisco y Pedro. En la segunda parte, Gerard Moreno puso las tablas tirando de su calidad.

Tras el ascenso y descenso blanquiverde, el año pasado se vieron las caras de nuevo. Fue un partido dramático para ambas partes. Los locales, que al igual que el domingo decidieron regalar entradas a su afición para que el estadio rugiera, sufrían por no bajar mientras que los cordobesistas tenían una ocasión ideal para casi sentenciar su pase al play-off. Era la jornada 41ª y el partido lo iba a resolver el mejor delantero visitante, Florin Andone, quien por su pasado en el Atlético Baleares –rival enconado del Mallorca- celebró con vehemencia la victoria y terminó generando un final de partido muy desagradable. Fue el último tanto del rumano con la camiseta blanquiverde. Mucho ha cambiado la película –al menos en lo que al Córdoba se refiere- desde entonces.

 



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