Rafael Reyes, técnico palmeño, entre el pasado y un futuro incierto

21 de mayo de 2020 | 1ª Andaluza | Minuto90.com

El Palma del Río está pendiente de la disputa del play off de ascenso a División de Honor

Rafael Reyes cumple su primera temporada al frente del At. Palma del Río, equipo con el que estaba realizando una excelente temporada, figurando cuarto clasificado cuando se produjo la paralización de la competición, lo que le permitiría disputar los play off de ascenso a División de Honor. El técnico cordobés considera que "el mérito ha sido fruto del gran trabajo colectivo que han realizado todos y cada uno de los componentes de la plantilla. El granito de arena de cada uno ha conseguido hacer una montaña de la que todos nos sentimos orgullosos. Lástima que no hayamos podido culminar la temporada como el equipo merecía.

Echando la vista atrás, es interesante conocer los inicios de Reyes en el mundo del fútbol "contaré un secreto, y es que yo aprendí a andar con un balón de fútbol. Desde muy pequeño mi gran obsesión y pasión ha sido el jugar al fútbol. Tanto es así que cuando no había niños en la calle, utilizaba una pared para jugar con el balón. De manera federada comencé a los 11 años, en edad alevín, en el equipo de Fátima (El Barrio en el que vivía). De allí pasé a los infantiles del Recreativo de Córdoba, donde permanecí hasta el primer año de juvenil. El segundo año se interesó por mí el Córdoba, pero parece que mi club de procedencia pedía dinero por el traspaso y al final terminé recalando en el Zoco CF, que acaba de ascender a la misma categoría que el Córdoba. En aquellos años era la Liga Nacional de Juveniles, máxima categoría que existía en Juveniles. Allí disfruté de mi segundo y tercer año de juvenil. Disputando partidos con equipos tan importantes como el R. Madrid-Castilla, Rayo Vallecano, Hércules, Elche, Cartagena, Yeclano, etc..

Tras mi finalización de mi etapa Juvenil, decidí continuar jugando en algunos pueblos de la provincia, como ejemplo Montoro, pero pronto decidí y comprendí que me resultaría más provechoso dedicarme a terminar la carrera y opositar, que ganarme la vida jugando al fútbol. Así fue como me alejé del fútbol competitivo. Desde ese momento opté por el fútbol aficionado y dedicar el tiempo a la formación".

P. ¿Tenías claro que luego serías entrenador? ¿Cómo comienzas en este mundillo de los banquillos?

R. La verdad que desde que era jugador me gustaba organizar al equipo desde dentro del campo. Luego en casa a la finalización de cada partido siempre analizaba y sacaba mis conclusiones. También recuerdo jugar con mi padre, cuando íbamos al fútbol o veíamos un partido por TV, a adivinar los cambios que harían los entrenadores para darle un giro o cambiar el rumbo del partido. Finalmente, mi pasión por este deporte, me hizo obtener la titulación para poder desarrollarla.

Mis comienzos fueron en las categorías inferiores del Córdoba CF. Tanto en el primer nivel como en el segundo coincidí entre otros con Pablo Villa y Ariel Montenegro, los dos eran por entonces jugadores del primer equipo del Córdoba. Viendo mi forma de desenvolverme y desarrollar las prácticas me dijeron que si me interesaba comenzar el año siguiente en las categorías inferiores. Desde la coordinación de cantera contactaron conmigo y rápidamente llegamos a un acuerdo.

P. Has tenido experiencias en numerosos equipos como técnico, ¿podrías comentar tu trayectoria?

R. Cuando aprobé el primer nivel comencé con el alevín, al año siguiente hice el segundo nivel y cogí al infantil. La siguiente temporada escuché la llamada de la Federación Cordobesa y creí interesante dar el salto para ser seleccionador cordobés en categoría cadete durante dos años. Disputamos dos campeonatos de Andalucía, uno en Jaén y otro en Cádiz.

Con esa corta trayectoria, observé que realmente disfrutaba y me apasionaba ese mundo, por lo que en el 2008 decidí matricularme en el Curso Nacional que se celebraba en Madrid. Recién terminado el mismo y con el tiempo justo de terminar las prácticas, fruto de la buena relación que mantenía con Paco Jémez desde la infancia (nos criamos en el mismo barrio), me incorporé como su segundo entrenador tras su fichaje en Febrero de 2009 por el Cartagena en 2 División B. Al finalizar esa temporada conseguimos el histórico ascenso del Cartagena Efese a la 2ª División de la Liga de Fútbol Profesional. De ahí pasamos por Las Palmas y de nuevo vuelta al Córdoba CF para en la temporada 2011/2012 jugar el play off de ascenso a Primera División, cayendo eliminado por el Real Valladolid. El año siguiente, el éxito vino al eliminar a la Real Sociedad en Copa del rey y enfrentarnos al todopoderoso Barcelona de Messi.

Posteriormente unas trayectorias tomarían caminos diferentes. Tras mi salida del Córdoba estuve desarrollando labores de scouting para algunos equipos y en las temporadas 17/18 y 18/19 me incorporé como primer entrenador del Montilla.

P. ¿Cómo llegas a Palma del Río?

R. Pues mira, creo, sinceramente que ha sido un poco fruto de la casualidad.  Contacté con el presidente para saber un poco sus intenciones, proyecto, etc... y me dijo que tenían al entrenador cerrado. Posteriormente, estando de vacaciones con la familia, recibí un whatsapp en el que me preguntaba si tenía equipo y que si me interesaba hacerme cargo del Palma Del Río porque le había surgido un problema con el míster. Lo llamé y rápidamente llegamos a un acuerdo.

P. ¿Cómo se conjunta un grupo con tanta lesión, ausencia por motivos laborales etc?

R. Sinceramente creo que con ilusión y pasión existen pocas cosas que resulten difíciles de alcanzar. Es cierto que nosotros este año hemos tenido bastantes adversidades a lo largo de la temporada, sin embargo, todos hemos visto esos acontecimientos como oportunidades para seguir creciendo individual y colectivamente. El grupo se ha mostrado y mantenido firme y muy unido, demostrando en todo momento que la mejor manera de superarnos era a través del trabajo, hemos insistido mucho en nuestra decisión, determinación, capacitación y voluntad para el esfuerzo. Hemos intentado minimizar nuestras debilidades y aumentar nuestras fortalezas y sobre todo hemos subrayado con negrita las palabras actitud, compromiso y competitividad.

P. ¿Qué partido crees que ha sido el más difícil esta temporada de los ganados?

R. Sin lugar a dudas, creo que la victoria contra el Alcázar 2-5, después de ir perdiendo en el descanso por 2-0 tuvo mucho mérito y por supuesto los dos partidos con Villanueva han sido los más difíciles y bonitos de disputar. El primero porque empezamos perdiendo en casa en el minuto 7. Nos vimos obligados a remontar ante un rival que tenía un delantero muy rápido y lo hacía muy peligroso a la contra. Y en el segundo porque jugábamos en su casa, venían de una dinámica positiva y de ganarnos se ponían a tan solo 2 puntos de diferencia. Conseguimos la victoria 0-1 haciendo un gran partido y demostrando un gran nivel competitivo. Ahora el play off, objetivo que parecía al principio complicado pero que desde final de la primera vuelta el equipo siempre estuvo ahí.

P. Desde el club no se tiene nada seguro qué hacer ¿cómo lo ve el míster?

R. Creo que son cuestiones que se escapan de nuestro control. Seguramente será Sanidad la que determine y decida que se hace con todas las competiciones. Hasta entonces será perder energía en asuntos que son ajenos a nosotros.

P. Y para la próxima temporada, ¿se ve de nuevo en Palma del Río?

R. Creo que todos estamos ilusionados con la opción de jugar play off y finalizar la temporada de manera exitosa. Solo puedo decir que este año he trabajado muy cómodo y estoy muy satisfecho con el trato recibido por el club. Una vez que terminemos esta temporada y la demos por concluida habrá tiempo de analizarla y valorarla. A partir de ahí, seguro que nos sentaremos para dialogar y llegar a un acuerdo.